Samsung explica el incidente del Galaxy Ring: grieta en la carcasa, no fallo de batería
Samsung concluye que el Galaxy Ring se deformó por una grieta en la carcasa y no por una batería hinchada. Caso aislado; refuerza la seguridad en wearables.
Samsung concluye que el Galaxy Ring se deformó por una grieta en la carcasa y no por una batería hinchada. Caso aislado; refuerza la seguridad en wearables.
© A. Krivonosov
Samsung dio por concluida su investigación sobre el incidente con el Galaxy Ring, que en el otoño de 2025 comenzó a deformarse en el dedo de un bloguero tecnológico, provocándole dolor e hinchazón notable. La situación escaló hasta el punto de que el propietario necesitó asistencia médica para retirar el dispositivo.
Las primeras fotos y descripciones avivaron las conjeturas sobre una batería de iones de litio hinchada, un riesgo conocido en dispositivos ultracompactos. Sin embargo, la indagación interna de Samsung, realizada junto a expertos independientes, señaló en otra dirección: una grieta en la carcasa del anillo. Fue ese daño mecánico el que alteró la forma del dispositivo, y no un fallo de la batería.
No se pudo determinar la razón exacta por la que apareció la grieta. La compañía sostiene que se trata de un episodio aislado y que no indica problemas de seguridad sistémicos en el Galaxy Ring. También recalca que el diseño del dispositivo y su batería cumplen con las normas vigentes. Es una conclusión que probablemente tranquilice a posibles compradores, aunque la causa raíz desconocida deja abierta una incógnita que, en la práctica, invita a cierta prudencia.
Presentado como un wearable para el seguimiento del sueño y de la actividad física, el Galaxy Ring figura entre los dispositivos con batería más compactos de Samsung. El incidente ha puesto bajo una lupa adicional la seguridad de los wearables. Según la compañía, continúa vigilando la calidad del producto y alienta firmemente a los usuarios a ponerse en contacto con el soporte ante cualquier señal de funcionamiento anómalo.