Smartphones con lentes magnéticos desmontables: revolución en fotografía móvil

La industria móvil podría estar a punto de escribir un nuevo capítulo. Los smartphones están preparados para recibir lentes magnéticos desmontables hacia 2026, y ya se están ultimando para su producción masiva. Esta información proviene del conocido informante Digital Chat Station. Por su parte, el bloguero Ice Universe apuntó que dichos módulos podrían llegar al mercado en los próximos meses, aunque aún no se han confirmado marcas específicas de manera oficial.

El principal candidato es Xiaomi. La compañía ya había presentado una solución revolucionaria dentro de su serie Xiaomi 15, denominada Sistema Óptico Modular. El CEO de la empresa, Lei Jun, mostró esta tecnología en directo, describiéndola como un desarrollo experimental. La reacción del mercado fue inmediata: el proyecto despertó un gran interés tanto entre los fabricantes de teléfonos como en la comunidad fotográfica profesional.

El concepto del sistema es sencillo pero impresionante. Un módulo compacto, que incluye un gran sensor Micro Cuatro Tercios y óptica completamente asférica, se acopla magnéticamente al smartphone. Esta lente puede ofrecer una resolución completa de 100 megapíxeles, cuenta con una distancia focal equivalente a 35mm y una apertura de f/1.4. Estos detalles la convierten en una herramienta especialmente potente para retratos, fotografía callejera y condiciones de poca luz.

Sin embargo, la diferencia clave no está solo en el hardware. Xiaomi ha implementado una transferencia de datos láser ultrarrápida, con velocidades de hasta 10 Gbps. Esto permite transmitir archivos RAW sin pérdidas directamente al sistema de fotografía computacional del teléfono. En la práctica, esto significa poder utilizar el procesamiento de IA AISP, propietario de Xiaomi, para generar imágenes UltraRAW con un rango dinámico de hasta 16 pasos. Un nivel que ni siquiera muchos equipos fotográficos tradicionales pueden alcanzar.

También es importante destacar que el módulo no requiere cables, batería independiente ni un emparejamiento complejo. Es compacto, fácil de quitar y convierte el dispositivo en un híbrido entre smartphone y cámara profesional. En conjunto, el panorama es claro: si esta tecnología entra realmente en producción masiva este año, la fotografía móvil podría dar el salto más significativo de la última década.