BlackBird: el quadcopter más rápido del mundo con 661 km/h

El ingeniero aeronáutico australiano Benjamin Biggs afirma haber creado el quadcopter controlado por radio más rápido del mundo. Su dispositivo casero, bautizado como BlackBird, alcanzó una velocidad media de 661 km/h. Aunque este logro aún no ha sido verificado por Guinness World Records, el resultado declarado ya supera el récord oficial actual.

La competición por el título del quadcopter eléctrico más rápido lleva dos años en marcha. Anteriormente, el récord pertenecía al equipo sudafricano Mike Bell, cuyo dron Peregrine 2 mejoró progresivamente su rendimiento: de 482 km/h en 2024 a 656 km/h a principios de 2026. El nuevo resultado de BlackBird marca otro giro en esta carrera tecnológica.

Según las reglas de medición, Biggs realizó dos carreras: a favor y en contra del viento. La velocidad máxima con el viento alcanzó 690 km/h, mientras que en contra fue de 635 km/h. Tras contabilizar la distancia obligatoria de medición de 100 metros, la cifra media se situó en 661 km/h. Sin embargo, el registro oficial del récord aún no es posible debido a la ausencia de un observador certificado durante la prueba.

Desde una perspectiva técnica, BlackBird representa una plataforma altamente optimizada. El dron funciona con dos baterías SMC 7S de 6.000 mAh de capacidad, combinadas en un sistema 14S. El voltaje de cada celda se incrementó a 4,35 V para garantizar la máxima potencia bajo carga. El diseño sigue una configuración de "tractor", con los motores situados en la parte delantera, lo que permite que las hélices operen en un flujo de aire más limpio y reduce las pérdidas aerodinámicas. Los motores especialmente enrollados AAX 2826 Competition se conectan directamente a los controladores sin cables adicionales, lo que minimiza la resistencia del aire.

Durante el vuelo récord, los motores giraron hasta 34.000 revoluciones por minuto, mientras que la temperatura de la batería tras el aterrizaje fue de unos 76 °C con un 8% de carga restante. Los expertos señalan que aumentar aún más la velocidad con las tecnologías actuales podría resultar complicado, ya que se están alcanzando los límites de las baterías de iones de litio y los sistemas de hélices. El próximo avance probablemente requerirá nuevos materiales o sistemas de potencia fundamentalmente diferentes.