Tesla condenada a pagar 243 millones por accidente mortal

Un tribunal federal de Estados Unidos ha rechazado definitivamente el intento de Tesla de anular un veredicto de un jurado por un accidente mortal relacionado con su sistema de conducción autónoma. El caso se remonta a un siniestro ocurrido en Florida en 2019, en el que falleció una mujer de 22 años y su acompañante resultó gravemente herido. La empresa deberá pagar ahora 243 millones de dólares en compensación, lo que supone una de las mayores derrotas legales de la compañía en litigios vinculados a su tecnología de asistencia al conductor.

Según los documentos judiciales, el conductor de un Tesla Model S tenía activado el sistema de conducción autónoma y se distrajo al recoger un teléfono caído. El vehículo, que circulaba a unos 100 km/h, se saltó una señal de stop y un semáforo en rojo antes de chocar contra un Chevrolet Tahoe estacionado. En 2025, el jurado consideró a Tesla parcialmente responsable del incidente, asignándole un 33% de la culpa. El tribunal ordenó a la empresa pagar 43 millones de dólares en compensación a las víctimas y otros 200 millones en daños punitivos.

Resulta llamativo que Tesla rechazara un acuerdo extrajudicial de 60 millones de dólares antes de que comenzara el juicio. Posteriormente, los abogados de la compañía intentaron anular el veredicto o conseguir un nuevo juicio, argumentando que los miembros del jurado se habían visto influenciados por las declaraciones de Elon Musk sobre las capacidades del sistema. Sin embargo, el juez consideró que las pruebas eran suficientes y no encontró motivos para una reconsideración. Aunque un recurso pudiera reducir los daños punitivos, el monto total seguiría rondando los nueve dígitos.

Esta sentencia incrementa la presión sobre Tesla, que ya afronta una serie de demandas por accidentes relacionados con sus sistemas de asistencia al conductor. Tras este precedente, la empresa ha llegado a acuerdos en varios casos similares, pero siguen surgiendo nuevas reclamaciones. Los desafíos regulatorios añaden más tensión: en California, un tribunal dictaminó que el término "Autopilot" es engañoso, obligando a Tesla a abandonarlo para evitar una prohibición de ventas en el estado.