Inteligencia artificial como servicio público según Sam Altman

Sam Altman, CEO de OpenAI, sostiene que la inteligencia artificial podría facturarse como un servicio público, pagando por lo que se consume. Durante una cumbre sobre infraestructura en Washington, explicó que las empresas tecnológicas están adoptando un modelo de "inteligencia bajo demanda". Según Altman, los servicios de IA podrían venderse de manera similar a la electricidad o el agua, con pagos basados en medidores de uso. Afirmó que los proveedores de modelos de IA venderán tokens, unidades de cómputo utilizadas para procesar solicitudes y generar respuestas.

En su opinión, la gente acabará comprando recursos informáticos como hoy paga las facturas de servicios. Los usuarios podrían aplicar la IA en diversos escenarios, con costos vinculados al consumo de recursos. La potencia computacional sigue siendo el factor clave que impulsa el crecimiento del sector. Esta potencia depende de infraestructuras como chips especializados y centros de datos. Si las empresas no logran ofrecer suficiente capacidad de cómputo, podría resultar en acceso limitado a los servicios o aumentos bruscos de precios. Altman señaló que, en tal caso, el acceso a sistemas avanzados de IA podría estar principalmente disponible para usuarios adinerados o regulado por gobiernos.

Para satisfacer la creciente demanda, las corporaciones tecnológicas ya están invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en el desarrollo de infraestructura. Por ejemplo, Lisa Su, CEO de AMD, dijo en el CES 2026 que el mundo podría necesitar más de 10 yottaflops de potencia computacional para tareas de IA en los próximos cinco años, aproximadamente 10,000 veces el nivel de 2022.

Sin embargo, la expansión de la infraestructura enfrenta desafíos significativos. Los centros de datos de IA consumen cantidades masivas de energía, comparables al uso eléctrico de pequeñas ciudades. Además, el desarrollo está limitado por problemas de red, escasez de transformadores y la lenta construcción de nuevas líneas eléctricas.

Elon Musk también ha declarado que la producción de electricidad podría convertirse en la principal limitación para el crecimiento adicional de la industria de la IA. La propia OpenAI reconoce la magnitud de la tarea. Greg Brockman, presidente de la empresa, dijo que la organización planea invertir alrededor de 1.4 billones de dólares en el desarrollo de centros de datos durante los próximos ocho años para mantenerse al ritmo de la demanda en rápido crecimiento. Altman subrayó que el objetivo principal de la industria es superar las restricciones actuales relacionadas con la escasez de recursos computacionales.